Lost in a new life

Capítulo 0: Prólogo

“La vida es, o una gran aventura o nada, pero lamentablemente muchas personas la disfrutan cuando están a punto de acabarla” 

 

Si hubiera sabido que aquellas palabras se plasmarían en mi vida, quizás nunca hubiera intentado disfrutarla.

 

Aun así, qué injusto.

 

*Hic hic* 

 

El sonido ensordecedor de las ambulancias inundaba el ambiente. Gritos desgarradores de exasperación y terror destrozaban mis tímpanos.

 

—¡Tranquilo! ¡Todo estará bien, resiste!

 

La escena era, en todo sentido, impresionante. 

 

¡¿Quién es?!

 

Pero empezaba a perder el conocimiento, me faltaba el aliento y todo comenzaba a verse confuso y desesperanzador. 

 

Él es Alexis Paterso…

¡Llévenselo y conéctenlo directamente! 

 

 

Estoy muriendo…

 

No es la primera vez que estoy en esta situación, sintiendo cómo poco a poco se me van las fuerzas y todo comienza a volverse frío y sombrío, lo irónico es que, si pudiera, estaría apretando los dientes o los puños, gritaría por ayuda o me levantaría para encontrarla, porque esta vez no me siento vacío, estoy repleto de impotencia y desesperación. 

 

Creí que estaba empezando a hacer las cosas bien, que ahora todo marcharía de maravilla.

 

El viejo Ramsey lo dijo, me aseguró que si intentaba pintar mi propio mundo, encontraría colores que podrían mostrarme lo maravilloso que este era. ¿Acaso no es así?

 

Me hubiera gustado escuchar de nuevo a Simón y sus graciosas historias sin fin... También me hubiera gustado pedirle perdón…

 

Mamá… Papá… lo siento, aún no me siento preparado para volver a verlos, o simplemente una parte de mí no desea volver a hacerlo. 

 

—¡¡¡Alex!!!

 

Reflejada en la opaca y débil luz de mis ojos, se encuentra una hermosa chica, sus ojos están abiertos como nunca antes había visto, derramando lágrimas; su expresión de miedo, tristeza y desesperación es desgarradora.

 

—An…Anna…

 

Aunque mi corazón grita por verla una vez más, mi alma se retuerce ante su dolorosa mirada y sólo desearía que fuera una ilusión. 

 

Intenta correr hacia donde estoy, pero es abruptamente detenida por su padre, quien atónito, observa el escenario en donde nos encontramos.

 

Ella extiende su mano como si pudiera alcanzarme estando tan lejos de mí, y por alguna razón, yo también intento alcanzarla, levantando débilmente mi mano teñida casi en su totalidad por el rojo brillante de mí sangre, aun sabiendo que aquel intento es completamente en vano. 

 

Entonces, el silencio se alza por sobre los gritos de las personas, las sirenas parecen haberse apagado, al igual que toda la luz a mi alrededor. 

 

Y de pronto, nada. 

 

 

Finalmente tuve una imagen de la vida después de la muerte: nada, todo completamente blanco; o lo habría sido, de no ser porque en medio de la nada, se encontraba un ventilador dando vueltas y vueltas.

 

Desperté en medio de una sala vacía y con el molesto sonido del aire acondicionado.

 

Volteé a mi derecha y mi impresión de soledad se esfumó, allí estaba una hermosa chica, dormida en una silla; las preguntas no tardaron en invadir mi cabeza, la mayor de ellas: ¿Quién era esa chica?

 

—E-Erick… —dijo de repente, con los ojos entreabiertos y notablemente sorprendida.

—¿Mmh? —respondí, claramente desconcertado al haber sido interrumpido en mis pensamientos.  

«¿Eh? ¿Acaso dijo…?», pensé.

—Idiota.

 

Sin darme tiempo para reaccionar, aquella hermosa chica pronunció aquel insulto mirándome fijamente a los ojos.

 

—¡¿Ahh?! —dije en voz alta, completamente perdido en aquella situación y sin siquiera imaginarme todo lo que se avecinaba.