Lost in a new life

Capítulo 1: Álex Patterson: Golpe de realidad

¿Un sueño o una pesadilla? ¿Una oportunidad de vivir o una catástrofe que no debió ocurrir?

 

Mi nombre es Alexis Patterson, tengo diecisiete años y estoy a un paso de acabar el infierno en forma de centro educativo: “La Academia”.

 

La verdad, es que no formo parte de aquellos a quienes les emociona ir a diario a un lugar donde constantemente se está rodeado de personas que fingen sentimientos y pensamientos para encajar en algún grupo social, simplemente no se me da para nada bien la actuación.

 

Se podría decir que no soy una persona muy sociable debido a que no busco hacer muchos amigos ni tampoco me concentro en temas tan superfluos como la aceptación social.

 

Sobre mi vida... Prefiero no dar detalles, pero creo que basta con decir que no me ha tratado para nada bien.

 

Vivo prácticamente solo y me mantengo con el dinero que recibo de mis padrinos, quienes me visitan cada cierto tiempo. 

 

Este dinero me alcanza para vivir con lo justo, al menos hasta que acabe mis estudios y pueda postular en alguna universidad para irme lejos de aquí.

 

Como dije, no tengo muchos amigos ni tampoco gente que me dé una bienvenida al llegar a casa. 

 

Lo único en que me podría considerar bueno es en los estudios, a los que dedico casi todo mi tiempo, esto, debido a que tengo como objetivo ganarme una beca de estudios e ir a estudiar al extranjero.

 

No soy alguien "especial" o que sobresalga en algún aspecto además de estudiar, y quizás mi vida suene gris y fría, o al menos lo sería si no tuviera un motivo, o mejor dicho, una persona que me motiva a avanzar.

 

Alguien que pinta mi mundo a color, que hace de mi mundo, un lugar espe…

 

—¡Hey tú, el de gafas!

 

Una simpática voz acaba de interrumpir mis pensamientos en medio del parque. 

 

¿Es que acaso no puede leer la expresión de mi rostro? Claramente estoy en un momento serio, ¡demonios!

 

—¿Yo? —digo en tono de duda, aunque claramente sé de sobra que se trata de mí.

 

Al voltear, me encuentro con la bella imagen de una chica corriendo hacia mí, con su bolso en la mano izquierda y con un sándwich en la derecha.

 

—¿Acaso hay alguien más con gafas? —responde, con un tono sarcástico y una sonrisa pícara.

 

Veamos: hermosa y radiante sonrisa “Colgate Luminous White”; estatura, calculo uno sesenta... Bueno, definitivamente no pasa del uno sesenta y cinco; contextura delgada, además de una larga cabellera lacia y morena. Y lo que más sobresale de ella: sus hermosos ojos azules, los cuales podrían asemejarse a la inmensa belleza del extenso mar; un mar no tan contaminado.

 

Sí, esa es Anna Harper, mi amiga de la infancia. Una chica extrovertida con su círculo social, pero algo cortante y directa con aquellos que no forman parte de él.

 

Quizás esa deba ser la razón por la que no es la más popular, ya que a simple vista, tiene todos los puntos para formar a la típica "Chica popular de la academia", no obstante, se podría decir que figura como alguien "normal" en la escala de popularidad de la misma.

 

—No lo sé, tú dime —contesto, señalando a las otras dos personas con gafas que voltearon a vernos.

—P-perdón —dice tímidamente mientras se oculta sigilosamente detrás de mí, claramente está avergonzada y lo demuestra el brillante rubor de sus mejillas.

—Oye, ¿cuántas veces repetiremos está rutina? Si bien recuerdo, la última vez fueron más de dos personas las que voltearon a verte —digo con tono burlón.

—C-Cállate, esa vez simplemente no se me vino nada más a la mente aparte de decir "¿Acaso hay alguien más con cabello...?" ¿Okey? Okey —responde un poco fastidiada.

 

Es muy gracioso, pero a la vez muy lindo.

 

—Jajaja, posiblemente la próxima vez dirás: ¿Acaso hay alguien más con dos ojos? Quizás las “neur-Annas” te funcionen mejor la próxima.

—...

 

Recordamos con una sonrisa amarga que de hecho, ya hizo esa broma, sólo que lamentablemente lo hizo dentro de una tienda… cuyo dueño era tuerto.

 

—De todos modos —afirmo—, volví a ganarte.

—Guau —me replica ella, sarcástica—, “neur-Annas”, ¿es en serio?

—No estaba nada mal ¿Okey? —digo mientras desvío la mirada.

—¡Felicidades, eres todo un comediante! —contesta con un tono sarcástico y abriendo los brazos hacia el cielo.

—B-basta… ¡Eso no quita mi victoria!

—¿Qué hay con esa sonrisa? ¡Iugh!, celebra tus victorias fuera del colegio, puesto que dentro, las cosas son un poco diferentes ¿No crees? —dice con tono coqueto.

—Tsk, por eso no tienes muchos amigos.

—¿Y tú eres…? —responde, con una pícara sonrisa.

—Auch, ataque directo, ¿será tu respuesta?

—Jajaja ¿Qué tal te fue en tu examen A1? —responde mientras tapa su sonrisa con sus manos.

 

Debió ser muy buena jugando "congelados" ya que esquivó mi pregunta naturalmente, es más, ni siquiera disimuló la malvada.

 

—Ya estoy preparando las maletas, si te sirve como respuesta —contesto orgullosamente.

 

De repente, Anna acelera el paso dando pequeños saltitos con la punta de sus pies hasta posicionarse al frente mío.

 

—Deberías mostrar esa sonrisa más a menudo —dice inclinando ligeramente su cabeza, con una radiante sonrisa.

—No es que tenga razones para sonreír “más a menudo” —contesto acercando un poco mi rostro para luego darle un suave golpe en su frente con la yema de los dedos.

—Matas el momento Álex, por eso no tienes tantos amigos —responde, haciéndose a un lado mientras se balancea y toca su frente. 

—N-No es por eso, basta.

—P-Perdón, me equivoqué... —responde rápidamente, ocultando un poco su rostro.

 

¿Eh?, ¿qué es esto? ¿En serio pidió perdón? Entonces a veces puede mostrar ese lado tierno de ella, es demasiado lindo.

 

—Me equivoqué, soy tu única amiga.

 

Desgraciada, la juzgué muy pronto.

 

—¡Nos vemos luego! ¡ah!, y cómete el sándwich, ¿eh? —dice mientras se despide. 

—Si sí, nos vemos luego —contesto mientras la despido haciendo señas con mis manos.

 

Mientras miraba como se iba sólo podía pensar en cómo mi vida mejoró de a poco gracias a la presencia de Anna en ella.

 

Luego me di cuenta de que me veía como un rarito viéndola desde atrás y me retiré rápidamente hacia mi destino.

 

 

Hoy es un día importante, ya que esta tarde se publican los resultados de un examen muy especial que los dos tomamos. 

 

Es un examen especial llamado "A1 Elite", el cual podría ser nuestro pase a una de las mejores universidades que existen en el mundo, no sólo por la enseñanza excepcional y mundialmente conocida, sino porque también nos brindará todas las comodidades y necesidades básicas, y hasta nos proveerán de bonos extras por simplemente ser estudiantes de ella.

 

Obviamente no es un examen fácil en lo absoluto, se podría decir que es la definición exacta de difícil, pero confiamos en nuestro nivel.

 

A fin de cuentas, esa chica es muy inteligente, no por nada se encuentra en el puesto número uno de nuestra academia, y en la línea de academias de nuestra ciudad, está entre los primeros diez estudiantes.

 

Yo, por mi parte, me encuentro en el tercero, pero nuestros promedios no están muy alejados, por lo que decidimos postular juntos.

 

Ah, y si se preguntan, "La respuesta" que mencioné hace un momento es de una pregunta que le hice hace un par de días.

 

Yendo al grano, le pregunté si quería ser mi novia, a lo que ella tiernamente respondió:

 

"Después de recibir los resultados de los exámenes, te daré mi respuesta".

 

Exacto, una respuesta algo cruel, tomando en cuenta el nivel de dificultad que este representaba, pero lo acepté.

 

 

Luego de las clases, mientras me dirigía a verla a su salón, una amiga cercana de Anna se acercó para decirme que al parecer, ella había vuelto más temprano a su casa (lo cual no es común), por lo que me dirigí solo a tomar mi bus. 

 

Ya en el bus me pongo a pensar: 

 

Mi vida nunca ha sido especial, en esencia, todo se veía en matices grises, apagados, desconectados y jodidamente monótonos hasta que llegó ella a mi vida y le dio colores que nunca pensé ver y disfrutar, querer y anhelar vivir bajo las distintas combinaciones que llenaban de brillo y energía aquello que parecía irremediablemente jodido.

 

Ahora, estamos a punto de vivir una gran experiencia juntos. Esto... es verdaderamente genial.

 

En serio, espero pasar ese exa…

 

Mientras pienso en ello, acaba de sonar una notificación de mensaje en mi celular, interrumpiendo otra vez mi monólogo.

 

¿Se le está haciendo costumbre? ¿Acaso tendrá un sentido arácnido que le avisa cuándo estoy teniendo monólogos internos para interrumpir?

 

El mensaje dice:

 

"Holaaaa Alex, perdón por adelantarme y volver antes a casa, pero tenía que hacer algo antes de llegar ><. Te dejé dos cartas debajo de tu puerta, léelas luego de recibir los resultados de la prueba A1 en la noche, SÓLO LUEGO DE RECIBIRLOS ¿OKEY?, ¡Suerteee!"

 

—Es… mágica… —digo mientras doy vueltas abrazando mi celular, lleno de la magia de Anna Harper. 

 

Confirmo, este mensaje es más que suficiente para alegrarme el día.

 

Supongo que las cartas tienen que ver con la respuesta a mi confesión, sea cual sea su respuesta, la seguiré queriendo.

 

Yo quiero a Anna Harper.

 

No.

 

Yo amo a Anna Harper.

 

—Yo la a....

 

 

San Luis: Aparatoso accidente de tránsito deja varios heridos y el lamentable deceso de un joven de diecisiete años.

 

El joven iba sentado a un lado de donde el automóvil causante del accidente impactó, provocando su muerte y dejando a otras personas gravemente heridas.

 

 

Duele…

 

Duele mucho…

 

¿E-Es en serio?...

 

Por un momento…

 

Sólo por un momento…

 

Creí que mi vida podía mejorar…que podía encontrarle un fin a todo este bucle infinito de pérdidas, de derrotas…

 

Que podía ser el “personaje principal” de una nueva historia…

 

Qué duro….

 

Qué cruel…

 

Quizás es un golpe de realidad, un golpe que sólo me hace volver a recordar con tristeza, lo cruel que ha sido mi vida.

 

Momentos felices tan efímeros que parecían no haber existido y una tristeza que parecía ser eterna, si no fuera por aquellos momentos fugaces de felicidad que sólo podía tener junto a Anna, la única persona que pudo hacerme cambiar mi opinión sobre mi vida.

 

Pero… La vida es cruel.

 

 

—¡Hey tú, el de gafas!

—Sé el pintor de tu vida y conviértela en una obra de arte.

 

…Pero, también es hermosa... ¿Cierto?

 

Aún no...

 

Aún no por favor...

 

Tengo que volver...

 

Prometí que sería feliz...

 

Anna...

 

¿Cuál habría sido su respuesta?...

 

 

De repente…Techo blanco…Sala vacía….Aire acondicionado.

 

Desperté, pero aunque suene ilógico, no fui "yo" el que despertó.