Para salvar al mundo el Héroe ¡¿Debe enamorarse?!

Capítulo 1: Encuentro húmedo

Las palabras de Eos siguieron resonando en mi cabeza, encontrar el amor parecía una tarea estúpida por culpa de las circunstancias. Aun así, una diosa como ella no tenía motivos para perder el tiempo.

 

Como regla absoluta, Eos me prohibió revelar mi identidad como el Héroe Oscuro a las personas, y eso también incluía al futuro interés romántico. Aquí no puse ninguna objeción, nunca estuvo en mis planes dar la cara ante la sociedad y por esa misma razón peleaba usando un yelmo cerrado.

 

No era ningún estúpido, sabía que un poder como el mío no debería usarse para mi propio beneficio. De lo contrario, sufriría una persecución total que no me permitiría vivir en paz. Pero bueno, mejor no pensar en cosas negativas.

 

¿En dónde rayos podría comenzar?

 

—Supongo que me registraré en el gremio de aventureros —hablé en voz alta para darme ánimos, a decir verdad no me motivaba en lo absoluto esta encomienda.

 

El pueblo más cercano se llamaba Castelo, era una comunidad cuya economía se centraba en los aventureros. El gremio no sólo administraba las misiones contra monstruos, también brindaba el servicio de empleos temporales para solicitar o cumplir tareas diferentes.

 

Desde pintar una casa hasta eliminar monstruos peligrosos, el rango de las misiones variaba muchísimo y por tal motivo, los aventureros se reunían aquí para tomar encargos.

 

Llegué al edificio principal cerca de las 12:00 p. m., para este momento el sitio yacía abarrotado de personas. Pude observar aventureros acorazados en acero, otros portaban armaduras de cuero y llevaban arcos colgando en sus espaldas. Y por supuesto, las hechiceras y exploradoras nos deslumbraban a todos con su belleza.

 

El registro no me llevó más de dos minutos, sólo tuve que llenar datos básicos como mi nombre y nivel actual. La mayoría de personas contaba con habilidades y niveles que se mejoraban con entrenamiento. En mi caso, decidí falsificar las mías para no revelar mi verdadera identidad como el Héroe Oscuro.

 

Mi ficha decía lo siguiente:

 

Nombre: Jaden.               Clase: Espadachín/Guardia.         Edad: 23.

  Nivel: 17.                 Técnicas: Bola de fuego/Corte rápido.

Equipamiento: Tabardo simple, cota de malla, yelmo nasal, guanteletes de hierro, grebas de hierro, espada larga.

 

No puse mis verdaderas estadísticas, pues la lista de técnicas y bendiciones era kilométrica y honestamente, nada bueno saldría de mostrarlas.       

 

—…Y eso es todo. —La recepcionista me entregó un collar de cobre con mi nombre grabado en él—. Esta es tu identificación del gremio, por favor no la pierdas. Muestra esto antes de tomar una misión y se te asignarán las instrucciones correspondientes. ¿Alguna duda?

—Sí, ¿en dónde puedo encontrar compañeros?, soy nuevo en el pueblo y no conozco a nadie.

—Date una vuelta por los alrededores, quizá encuentres a otros aventureros novatos como tú. —La recepcionista me sonrió con suma cortesía; ella era relativamente bonita, tenía el cabello rojo y ojos azules, pero el anillo posado en su dedo anular izquierdo me hizo evitar conversar con ella.

 

Coquetear con mujeres casadas estaba prohibido por mi honor personal.

 

—Gracias.

 

«No puedo perder de vista mi objetivo. Necesito buscar un romance, ¿pero cómo?», pensé.

 

De repente, el sonido de una discusión llamó mi atención, al fondo del recinto una mesnada de aventureros hablaba con euforia sobre sus mesas.

 

—Lo siento, estamos completos y tu nivel no es el suficiente para acompañarnos. Todos somos nivel 25, tal vez deberías probar suerte con otra persona. —Un hombre musculoso, con un tono condescendiente, le habló sin ninguna confianza; su acompañante, por otro lado, era una chica joven, de cabellos negros y ojos azules.

—Y-Yo prometo no retrasarlos, tengo una maestría en la educación mágica y di clases en el instituto. ¡Me adaptaré rápido! —La voz temblorosa casi parecía un suplicio; el hombre armado con un hacha sólo negó con la cabeza.

—Lo siento, pero no puedo hacerme responsable del equipo y de protegerte al mismo tiempo. Deberás buscar a otra persona.

—Comprendo, gracias por su tiempo… —La pequeña hechicera era más bajita de lo que aparentaba, debía medir al menos 1.51 de estatura; su piel pálida como la nieve le daba un aire más de intelectual que de aventurera. Su mera presencia aquí realmente parecía fuera de lugar.

 

Vestía una minifalda negra con un corsé del mismo color, botas cafés y todo su cuerpo yacía cubierto por una túnica plateada con la heráldica de la Academia Mágica (una varita rodeada de plumas negras).

 

Debía tener al menos 15 años, quizá 16 a juzgar por su apariencia.

 

—Oye, chica hechicera. —Como si fuese un caballero en brillante armadura, decidí acercarme a la jovencita en apuros para brindarle mi apoyo. Era bonita, eso sí, pero no tenía la intención de ligar adolecentes…

 

Después de todo, valoraba mi libertad. Y salir con menores era un delito bastante serio por estos rumbos.

 

—¡Ah!, ¿qué sucede?, ¿también buscas un compañero? —Los ojitos de la adolescente se abrieron como platos, de inmediato corrió en dirección mía y rápidamente sacó un pergamino rojo de entre sus ropas—. Soy Lily Astora, hechicera académica profesional y aventurera novata, ¡es un placer!

—Soy Jaden, antiguo guardia local en la ciudad de Drakon, pero debido a la necesidad económica tuve que convertirme en aventurero. Es un placer, Lily. —Mi identidad era una mezcla de verdades y mentiras, diseñadas para engañar a la población general.

—El gusto es mío, yo también soy nueva en esto de aventurarme y estoy buscando a un compañero. Mira, este es mi título como académica, para que no dudes de mis credenciales. —El pergamino brilló en cuanto lo toqué, una reacción mágica que la acreditaba como la legítima dueña de esos papeles.

—Vaya, debes ser alguien muy inteligente para graduarte tan joven, tengo entendido que las maestrías tardan hasta cuatro años en terminarse, no sin antes pasar por los 7 niveles básicos de hechicería, por eso muchos magos de la corte real no suelen servir como aventureros.

 

Sin explicación alguna, el rostro de Lily se mostró incómodo por mis palabras, ¿acaso era débil con los halagos?

 

—N-No soy tan joven como crees…

—¿Perdón?

—T-Tengo 28 años…

—¿Eh?

 

I-Imposible, no podía tener esa edad, no cuando lucía idéntica a las adolescentes que cuidaban los templos y orfanatos locales. E-Esto debía ser una broma de mal gusto, si, seguro me estaba diciendo esto para protegerse  y dar una impresión madura. Aquello era algo común entre los aventureros principiantes que ansiaban recibir misiones más duras.

 

«Por si acaso… Usaré mi habilidad de observación para ver sus estadísticas».

 

Nombre: Lily Astora.                Edad: 28 años.            Sexo: Femenino,

  Nivel: 3.                  Técnicas: Bola de hielo/Levitación.

Clase: Maga/Profesora/Bibliotecaria.

Equipamiento: Varita mágica/Túnica de mago.

 

«Oh, parece que sí dijo la verdad».

 

Entonces ella era cien por ciento legal y podría hablar con ella sin temor a ser tachado de asalta cunas.

 

—A-Al menos luces muy joven, es una ventaja, supongo. E-En todo caso, yo pertenecí a la guardia local, así que tengo algo de experiencia en las batallas. ¿Quieres formar equipo conmigo?, dividiremos la recompensa.

—¡Sí quiero! —exclamó la chica, con ojitos brillantes de nuevo—. Es la primera vez que alguien me acepta como compañera a la primera, no he tenido suerte en el pasado y sólo he realizado misiones civiles en solitario.

 

—No se diga más, ¡vamos! —No sabía si ella era la persona destinada por Eos o sólo un encuentro casual, de hecho ni siquiera pensé en eso.

 

Firmamos un compromiso como compañeros de equipo, donde nos repartiríamos la mitad del botín, y de inmediato tomamos una misión para eliminar slimes, el ente más débil.

 

Estos monstruos acuosos eran muy molestos, pues atacaban a los viajeros con su baba venenosa, y de vez en cuando se metían en el alcantarillado de la ciudad. Más que monstruos, parecían plagas del mismo nivel que ratones o langostas.

 

En fin.

 

El camino pasó sin ninguna interferencia, Lily se veía nerviosa por su primera misión de combate, su rostro no paraba de hacer muecas divertidas y pude notar una pequeña gota de sudor recorriendo su espalda.

 

—Leí mucho acerca de los slimes, no son monstruos peligrosos, pero sí molestos para la economía. Por suerte mi elemento es el hielo, no debería tener problemas contra ellos, ¡qué emoción!

—Sí que estás bien letrada, yo también sé leer, pero no soy precisamente un lector preparado.

—Claro que lo soy, después de todo impartí clases en la Academia de Magia. —La chica mayor elevó su pecho muy orgullosa por sus logros intelectuales; pero una cosa era la teoría y otra, muy, muy diferente, la práctica.

 

Llegamos a la cueva con sólo 3 horas de caminata, el lugar yacía infestado de estas acuosas criaturas, cada una pegada en la pared rocosa que dificultaba su detección para principiantes.

 

—Estamos aquí —murmuró Lily mientras jugaba con su varita nerviosamente y enfocaba su mirada en un grupo de slimes que descansaba en el fondo de la pared.

—Bien, como eres hechicera supongo que atacas a distancia. El plan es simple, yo llamaré su atención y tú los rematas, ¿alguna duda?

—No, ¡vamos a cazar slimes!

 

Desenvainé mi espada larga y rápidamente corrí hacia los slimes con la intención de atacarlos. Mi hoja dibujó un arco descendente que no tardó en partir a la mitad al bicho acuoso, sin embargo, el resto de los pequeñines saltaron hacia las paredes para evitar un segundo tajo de mi parte.

 

Justo como lo planeamos.

 

—¡Bola de hielo! —Lily recitó su hechizo básico, el maná se canalizó dentro de la varita y segundos después, una bola de hielo repleta de púas golpeó a los slimes, congelándolos en el acto—. L-Lo hice…

 

Sin embargo, la otra mitad de los monstruos sintieron la presencia de Lily Astora, como resultado, cargaron hacia ella con una tacleada venenosa.

 

—¡Cuidado! —Quise ayudarla, pero más slimes se interpusieron en mi camino y como no estaba usando mis habilidades de héroe, la espada larga fue incapaz de acabar con todos de un impacto.

 

Mi compañera, al no estar capacitada para el combate cuerpo a cuerpo, cayó de espaldas y comenzó a llenarse de baba blanca que poco a poco, quemó su corsé oscuro y también la túnica plateada.

 

—J-Jaden, ¡ayúdame! —exclamó Lily mientras decenas de pequeños slime la cubrían de baba. Honestamente, me emocionaba ver hasta donde podía llegar la sustancia química.

«Esto es más emocionante de lo que creí. Quizá debería tardarme solo un poquito».

—¡Ya voy! —Pero en realidad sólo movía mi espada de un lado a otro, pues quería ver más de este espectáculo tan… Excitante. Ni siquiera presté atención a los bichitos que a duras penas podían esquivar mis tajos ciegos.

 

La hechicera novata meneó sus manos y piernas de manera desesperada, pude notar como su prenda delantera desapareció por completo, dejándola en ropa interior. Afortunadamente, el líquido de los monstruos no dañó su piel, solamente sus prendas.

 

Pese a su estatura, Lily Astora era en realidad una mujer muy atractiva, pero la escena frente a mis ojos podía mal interpretarse: una chica semidesnuda cubierta de líquido blanco y mejillas sonrojadas, definitivamente daba un ambiente diferente.

 

—E-Estoy toda mojada —susurró Lily.

—Voy en camino, ¡resiste!

«Muy bien, ya fue suficiente espectáculo por un día».

 

Rápidamente centré mi semblante en los slime y sin ningún problema los partí a la mitad. Si bien no usaba mis bendiciones divinas o habilidades personales como Héroe Oscuro, toda la experiencia de batalla aún seguía dentro de mi cerebro y como resultado, mis reflejos humanos estaban al límite.

 

Los erráticos slime eran muy difíciles de atacar, sobre todo en grupo, debido a ello simplemente lancé 10 tajos precisos que terminaron por liquidarlos antes de que pudiesen contraatacar.

 

Hice lo mismo con los monstruos que rodeaban a Lily, rescatándola de un destino peor que la muerte: la desnudez…

 

Tragué saliva por lo erótico del momento, la respiración nerviosa de Lily le provocó un enorme rubor en las mejillas, abrió su boca lentamente para calmar sus nervios y debido al veneno de los slime, su resistencia física llegó al límite, dejándola incapaz de moverse.

 

—¿Estás bien? —susurré mientras apartaba la mirada de sus pechos mojados y la ropa interior negra que definitivamente hacía juego con su piel.

—N-No me puedo mover —contestó, aún aturdida por su derrota contra los slimes—. ¿M-Me puedes ayudar?, por favor.

—Claro, ven aquí.

 

No era la primera vez que veía a una chica en paños menores, pero entre ver y tocar había muchísima diferencia. Me sentí culpable por esta situación, pude haber salvado a Lily Astora desde antes y así ahorrarle esta vergonzosa demostración. Pero mi lujuria pudo más que mi sentido común.

 

Ugh.

 

«Esto no fue muy heroico de mi parte».

 

Sostuve a Lily entre mis brazos; de inmediato sentí el calor de su cuerpo pegado al mío, su respiración agitada me dio de lleno en la cara y al mismo tiempo, tenía sus pechos a pocos centímetros de mi humanidad. Me bastaba con inclinar ligeramente mi rostro para verlos a la perfección.

 

El contacto humano producía sensaciones diferentes a la simple vista.

 

—U-Uh, qué vergonzoso —susurró la hechicera.

—Descuida, era tu primera vez. Es normal que estas cosas pasen.

 

Salimos de la cueva y recosté a mi compañera para dejarla descansar, el evento pasado fue demasiado intenso.

 

—En verdad lo siento, Jaden, te hice hacer todo el trabajo, a-además viste un lado vergonzoso mío. —La chica ocultó su rostro entre sus oscuros cabellos y de inmediato, volvió a sonrojarse—. A-Ahora ya no podré casarme.

—¿Eh?, ¿de qué hablas?

—Dicen que si un hombre ve desnuda a una mujer, esta no podrá casarse ni tendrá suerte en el amor.

—E-Eh, ¿es una broma, cierto?

«Lo siento, señoritas de los baños termales, ¡por mi culpa estarán solteras para siempre!».

—Es un viejo dicho que decía mi madre.

—D-De todos modos no aplica, aún tienes tu ropa interior así que técnicamente no te vi desnuda. Todo bien.

—U-Uh, pervertido. —Lily sonrió con su rubor ardiente en las mejillas, mi comentario seguro le hizo sentir mejor y eso me alegró a mí también.

—Ver, no tocar, ese es mi lema personal. —Ambos nos reímos tantito para amenizar el ambiente, para este momento mi compañera ya podía sentarse y hablar con normalidad.

 

Decidí quitarme el tabardo para ponérselo a ella como prenda de reemplazo. Le quedaba grande y ciertamente, logró cubrirla desde el cuello hasta las rodillas, debido a la diferencia de altura bien podría pasar como un vestido de una sola pieza.

 

Los tabardos eran prendas exteriores que a veces servían como uniforme, pero en mi caso, no llevaba ninguna heráldica y simplemente lo usaba como atuendo marcial.

 

—Gracias por prestarme tu ropa, mañana iré a comprarme ropa nueva, de preferencia, resistente al ácido mágico.

—No hay problema, somos un equipo, si uno de los dos tiene problemas es normal que nos ayudemos mutuamente. A mí no se me dan las cuestiones académicas, los pergaminos antiguos y demás cosas, así que en esos casos contaré con tu conocimiento.

—¡Claro! —exclamó Lily, ya más contenta—. V-Voy a preparar la cena, tengo unas cuantas raciones de carne en mi mochila. Ya oscurecerá y no quiero ir a la ciudad vestida así, lo haré mejor por la mañana.

—Bien, yo pondré a secar mi armadura porque se manchó en el último combate. Tengo un jubón de reemplazo así que también haré lo mismo con mi gambesón.

—De acuerdo.

 

Me alejé unos cuantos pasos para quitarme la cota de malla, las grebas, guanteletes y acomodar el yelmo nasal justo encima. Hice lo mismo con el gambesón, hasta quedarme con el torso desnudo.

 

Amaba la sensación del viento chocando con mi piel, había acampado al aire libre más veces de las que podía recordar, pero nunca me cansaba de este dulce placer.

 

Sólo yo y las estrellas juntos al unísono.

 

O eso pensé…

 

Justo cuando me di la vuelta para ir por mi jubón, sucedió algo inesperado… Lily Astora estaba frente a mí, con el rostro hecho un poema enrojecido por la vergüenza.

 

—¿Eh? —No lo podía creer, ¿acaso Lily Astora tenía el pasatiempo de espiar a la gente como yo?

—N-No es lo que parece, m-m-m-me sentí un poco mareada y por eso caminé un poco para despejarme.

 

Su escusa fue malísima, tanto que ni siquiera hice el intento de creerle.

 

«Vamos a castigar a esta pequeña pervertida».

 

—¿Te sientes mal?, ¿por qué no vienes para que te tome la temperatura?, a lo mejor tienes fiebre. —Mostré una sonrisa picante para intimidarla, pero su respuesta no fue lo que esperaba.

—De acuerdo.

«Oye, espera un momento, se suponía que gritarías y te alejarías de mí para volver a cocinar. ¡No me esperaba esto!».

 

Lily Astora caminó valiente y sin temor alguno, sus pasos estaban repletos de nervios, pero no había miedo en ellos. En cambio, yo me congelé, dije esas palabras sólo como una broma, no tenía la intención de tener a una chica tan cerca.

 

¡Maldición!

 

Esta chica me superó por completo.

 

—V-Vamos a ver… —Ahora era yo quien tartamudeaba, llevé mi mano izquierda directo a su frente para tomar su temperatura y en efecto, estaba acalorada, pero no por enfermedad precisamente…

 

Logré sobreponerme a mis nervios y encararla como todo un campeón, después de todo, yo… Jaden, el Héroe Oscuro, ¡no era ningún cobarde o princeso de pacotilla!

 

—¿Estoy caliente? —murmuró Lily mientras me miraba a los ojos y probablemente sabía del doble sentido.

 

Fue allí donde recordé un importante detalle: Lily Astora tenía 5 años más que yo, por lo tanto, ella no era ninguna adolescente insegura de sus propias emociones.

 

—Sí, pero es por tu batalla, seguro estás exhausta —respondí, sin apartar la vista de sus ojos. No quedaría como un princesito inocente frente a ella, si deseaba avergonzarme tendría que hacer más para conseguirlo.

—C-Comprendo, yo sí me siento un poco mareada… —La joven maga colocó sus frías manos sudorosas en mis pectorales, luego se dejó caer para forzarme a sostenerla entre mis brazos—. A-Ah, perdón, sigo débil por la batalla.

 

¿Lily Astora fingía o realmente se sentía mal?, por el tono blando de su voz tal vez la segunda opción, pero no quería caer en su trampa.

 

—D-Descuida, e-es normal. —Quise mantener la compostura, en serio me esforcé muchísimo para no sonrojarme como un tomate maduro, pero no pude hacerlo.

 

Me quedé embobado con su blanca piel y los pechos que sobresalían debido a lo apretado del tabardo.

 

Segundos después, Lily se reincorporó y luego sonrió con algo de picardía también.

 

—Considera eso una pequeña retribución por tu broma —bufó mi compañera—. P-Pero me agradas, Jaden.

—¿Eh?, de qué hablas…

—E-Eres un pervertido, p-pero yo tampoco soy una santa. M-Me interesa conocerte mejor y ser tu amiga, Jaden y tal vez…  ¡Ah!, la carne. —La maga corrió de regreso hacia el fuego que cocinaba nuestra comida.

—¡La carne! —Me puse rápido el jubón y corrí hacia la fogata del campamento. Justo como pensé, por andar perdiendo el tiempo con coqueteos absurdos ambos nos quedamos sin cenar.

—¡¡Noooo!!

 

En fin.

 

Como premio de consolación nos conformamos con uvas secas y manzanas frescas que compré esta mañana. Ya sin la tensión sexual anterior, decidí lanzar una pregunta que me venía interesando desde que la conocí.

 

—Oye, Lily, ¿por qué decidiste convertirte en aventurera?, ya tenías un trabajo estable como profesora teórica, ¿por qué iniciar una carrera nueva?

 

La chica guardó silencio unos segundos, elevó su mirada hacia las estrellas y luego cerró los ojos, como si estuviera recordando algo lejano.

 

—Hace unas semanas, mi hermana me visitó junto a su esposo y su hija de 12 años. Se veían tan felices juntos y llenos de vida, ellos trabajan como hechiceros de la corte real, han ganado muchos torneos de magia y se les considera una pareja exitosa. En cambio yo no he logrado nada, mi título como docente no ayudó a ninguno de mis estudiantes, a veces ni siquiera me prestaban atención y luego me cambié a investigadora mágica. Pero nada cambió, seguía estando sola en medio de tantos libros, pergaminos e historias inconclusas. —La explicación de mi compañera tomó una pequeña pausa, posteriormente me sonrió con cierta nostalgia.

—El trabajo académico es fundamental para el desarrollo de la magia —afirmé, pero Lily volvió a sonreír.

—Así es, pero no me sentía contenta. Quería vivir mi vida de manera diferente, tener una aventura, conocer el mundo, enamorarme, hacer algo que no me deje como un simple personaje de fondo en la historia del universo. Suena estúpido, lo sé, pero simplemente no quería envejecer sola y ahogarme en remordimientos…

«Ah, ya veo… Entonces ella es como yo».

 

Sus sentimientos no me eran desconocidos en lo absoluto; a veces me gustaría dejar el papel de héroe y vivir mi vida como una persona normal.

 

Pasé los 23 años de mi existencia entrenando, luchando contra monstruos y alejado de la sociedad humana. Sin embargo, todas mis acciones fueron profetizadas y comandadas por fuerzas ajenas a mi control: La Orden del Dragón Silencioso, los dioses, el mundo y aun así, no había tenido una elección propia hasta hoy.

 

Viajar con Lily Astora, coquetear tontamente con ella y escuchar su historia no fueron acciones empujadas por mi destino como Héroe Oscuro. En su lugar… Yo lo decidí.

 

Si bien todo comenzó por un mandado divino, fue mi elección escoger a Lily Astora como mi aliada y amiga.

 

—Te equivocas, Lily, tu sueño no es estúpido ni inmaduro. Al contrario, se requiere mucho valor para alejarse del camino establecido y buscar la verdadera felicidad. —Sí, en realidad yo también sentía esa inconformidad interior, pero a diferencia de Lily, no podía simplemente darle la espalda al mundo.

 

En cierto modo, ella tomó la decisión que yo jamás podré tomar. Y eso me hizo respetarla todavía más.

 

—¿En serio piensas eso? —murmuró la chica, sonrojándose de nuevo; aquel rubor suave vino acompañado por una sonrisa honesta que realmente me hizo sentir mariposas en el estómago.

 

No lo pensé dos veces, simplemente me dejé llevar por el momento.

 

—Claro que sí.

—¡Gracias!, eres muy amable, Jaden.

—Respecto a lo que dijiste la vez pasada —murmuré mientras volvía a ponerme colorado—. T-Tú también me agradas, Lily, quiero conocerte mejor y ser tu amigo, no sólo un compañero de aventuras más. ¿S-Se puede?

—Sí, conozcámonos mejor y después veremos qué sucede.

 

 Y así, mis días junto a Lily Astora realmente comenzaron.

 

¿Era ella la persona indicada para cumplir mi encomienda con la diosa Eos?

 

¿O este primer paso me llevaría a un nuevo viaje?