[V]eing Brave

Capítulo 0: Prólogo

En la pantalla de mi celular, el avatar de una chica con rasgos de un tigre blanco fruncía el ceño. Se notaba en su rostro que estaba dudando si mover su personaje de una plataforma a otra. Finalmente, la vi cerrar los ojos e inhalar.

 

­­—¡Vamos!

 

Así, después de dar múltiples saltos a diferentes plataformas y esquivar difíciles obstáculos, llegó a la meta.

 

—¡¡¡Lo logramos, chicos!!! ¡¡¡Sin morir ni una vez!!!

 

La chica tigre reía mientras dejaba salir la adrenalina acumulada. Mi corazón aún latía como loco; sentía como si yo hubiera estado jugando.

 

El chat también se descontroló:

 

—¡Nuestra emperadora del oeste lo logró!

—¡Y sólo le tomó 3 intentos! Byakko-chan acaba de imponer un nuevo récord.

—Lo admito, es buena; o yo soy demasiado noob. lol.

 

Estos y muchos otros comentarios en vivo surgían en el chat, como una fiebre que iba en aumento.

 

—Idiotas, era obvio que lo lograría. Es Byakko Laila: no hay nada que no pueda hacer. Parece que no lo entienden.

«¿Eh? ¿Justo ahora soné como un anti? No, fue más como un elitista; iugh. De cualquier manera, esa fue una buena partida. Con suerte yo hubiera podido pasarlo al milésimo intento».

 

Un mensaje privado interrumpió mis pensamientos.

 

Cronos_99: ¿Estabas viendo el directo de Byakko-chan? ¿Tú también te sentiste nervioso? ¡Yo iba a explotar, pero nunca dudé que ella lo conseguiría!

 

Me reí ante aquellas palabras. Sí existía alguien que comprendía lo capaz que era Byakko-chan.

 

Kur0ku: Por supuesto que estaba nervioso, ¿hay alguien que no lo estuviera? Espera, ¿qué haces despierto? Son las 2 A.M.

Cronos_99: Creo que es obvio que estaba mirando el directo...

Kur0ku: ¿Seguro que es eso? Aunque sea Byakko es raro verte despierto tan tarde.

Cronos_99: De acuerdo, me atrapaste. Quería saber qué tal tu vuelo. ¿Ya estás por llegar?

Kur0ku: Ahora que lo dices, me metí tanto en el stream que lo olvidé. Creo que ya va siendo hora de aterrizar.

Cronos_99: Bien. Será mejor que me avises cuando estés en tierra firme.

Kur0ku: ¿Por qué? ¿Estás en el aeropuerto esperándome? Qué reconfortante sería conocer a mi buen amigo Cronos-san, tan amable y atento, ¿verdad?

Cronos_99: ???

Cronos_99: Son las 2 A.M. No digas tonterías.

Kur0ku: ¿Ahora te preocupas por el horario?

Cronos_99: Entonces me voy a dormir. Nos vemos pronto.

Kur0ku: ¡No me ignores de esa forma!

 

«Bueno, ese es el Cronos-san que conozco».

 

Me saqué los audífonos y dejé el celular a un lado. Una voz en el parlante hizo un anuncio:

 

—Queridos pasajeros: aterrizaremos en aproximadamente 30 minutos. Quienes estén al lado de una ventana pueden disfrutar de la vista.

 

Tanto tiempo sentado me hizo sentir que la espina dorsal se me saldría, así que me estiré por instinto. Entonces miré por la ventana.

 

Las luces de Tokio y sus alrededores ya se podían ver a la distancia, haciendo juego con la luna llena sobre el mar.

 

—Al fin llegué: Japón. Sólo esperen un poco más Cronos-san y, tal vez, KoNeko-san… ¡les agradeceré apropiadamente!

 

Mis labios esbozaron una gran sonrisa: no podía creer que ya estuviera aquí. Ansioso, bajé del avión, anhelante por conseguir mis sueños.