Para salvar al mundo el Héroe ¡¿Debe enamorarse?!

Capítulo 4: Vida frágil

Los forajidos nos rodearon en un círculo cerrado, el primero en dar un paso adelante fue su aparente líder, el guerrero acorazado.

 

—Nos tienen, llévense las cosas. No queremos problemas. —Hice un último intento para evitar la pelea, pero el ladrón negó con la cabeza.

—Maten al hombre, tomen a la mujer si es posible. —Fue todo lo que dijo, ni siquiera quiso negociar nuestra seguridad. Personas como ellos eran la muestra clara de que la humanidad era igual de miserable que los monstruos.

 

Lily sacó su varita mágica e intentó liberar un hechizo, desgraciadamente, su maná aún seguía bajo por el enfrentamiento contra los zombis. No salió ni una chispa mágica en nuestro auxilio.

 

—¡Vengan! —Mis sentidos súper desarrollados por la experiencia eran suficientes para matarlos. Gracias a ellos pude esquivar la primera jabalina que amenazó con empalarme desde la izquierda.

 

El ladrón regordete bufó y de inmediato movió su honda de un lado a otro; la enorme roca no me asustaba, pese a tener una corta distancia su velocidad no era suficiente para superar mis reflejos. La mujer, por otro lado, también se acercó con su sable listo para atacar.

 

—Ponte detrás —ordené a Lily, la hechicera hizo caso sin decir nada más. Pude sentir como estaba asustada y muy nerviosa por el repentino asalto.

—¡Muere! —La segunda jabalina vino justo a mi derecha; al mismo tiempo, la forajida se lanzó a la ofensiva con un tajo lateral directo a mi cuello.

 

«Dos ataques al mismo tiempo… Pan comido».

 

Bloqueé la hoja enemiga con mi propia espada larga y medio segundo después, desplacé mi cuerpo hacia el lado opuesto para evadir el proyectil del bandido. Su lanza no logró clavarse con nada y terminó a varios metros de nosotros.

 

La mujer retrocedió para no verse atrapada en el fuego cruzado y tomó una postura defensiva.

 

«Ninguno de ellos me tocará…».       

 

—¡¡Aaaah!! —De repente, el tiempo se detuvo a mi alrededor.

 

Lily Astora cayó de frente al suelo, su cuerpo parecía inerte, ni siquiera metió las manos para reducir el impacto.

 

«No, no, no… E-esto no puede ser verdad».

«¿Qué demonios sucedió?».

 

—Perra astuta, logró cubrirse a tiempo. —El hondero enemigo enfocó su mirada en el suelo.

 

Justo como dijo, había pequeños fragmentos de hielo con sangre en el piso; al parecer, Lily alcanzó a proteger su cráneo con un trozo de escarcha para reducir la fuerza del proyectil en el último segundo.

 

«¿Por qué no pude sentirlo?, si estaba a pocos centímetros…».

« Mi experiencia de batalla debió advertirme eso, ¡maldita sea! ».

 

—L-Lily, ¿estás bien? —pregunté mientras una nueva sensación estaba despertando en mi corazón.

 

No obtuve respuesta.

 

Cuando enfoqué bien mi semblante en ella, por fin confirmé lo peor: estaba inconsciente, sus ojos yacían cerrados y una pequeña hilera de sangre corría lentamente por sus oscuros cabellos. No se movía en lo absoluto y tampoco reaccionaba a mis palabras.

 

Latido tras latido, los nervios empezaron a volverse incontrolables hasta el punto de perder la calma que tanto me caracterizaba como peleador.

 

—Ya neutralizamos a la hechicera, centren su atención en el guerrero —ordenó su líder.

 

«¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¡por qué, maldita sea!».

«Soy el Héroe Oscuro, el campeón de la humanidad. Unos simples ladrones no deberían ser capaces de ir más allá de mis sentidos. Menuda mierda, ¿qué clase de héroe falla en proteger a una persona cercana?».

 

Fue allí donde lo entendí.

 

Quizá siempre lo supe y no quería admitirlo desde un inicio; toda mi experiencia como guerrero era irrelevante en momentos como estos por una razón tan sencilla que hasta me daba risa.

 

«Nunca había peleado para defender a otra persona».

 

Siempre he estado solo, todo mi entrenamiento y poder estaba diseñado para matar a mis oponentes, no para proteger a una persona amada. 

 

Maldición.

 

¿Cómo pude ser tan estúpido?, Eos tenía razón… No merecía su bendición.

 

«Tal vez sea un peleador formidable, pero sigo siendo un novato en lo referente a ser un héroe».

 

—Ustedes son imbéciles —murmuré mientras un aura oscura comenzó a rodear mi cuerpo entero—. Si hubiesen tomado el botín sin hacernos daño nada de esto habría pasado, acaban de cometer su último error.

 

Estaba molesto.

 

Mi frustración y odio creció a pasos agigantados. No sólo con ellos, también me odié a mí mismo por no ser capaz de protegerla.

 

Lily Astora estaba desmayada, por lo tanto, la condición de Eos no aplicaba en este momento.

 

—¡Ya muere! —La roca disparada se calcinó a pocos centímetros de mi cuerpo, las llamas negras rodearon al proyectil y lo desaparecieron sin dejar cenizas detrás.

 

Los forajidos retrocedieron por instinto, al mismo tiempo, su líder decidió atacarme con un tajo lateral directo a mi pecho.

 

—Idiota. —Sin Lily para contenerme, bloqueé la espada rival y sin piedad llené de maná oscuro la hoja de mi arma. Medio segundo más tarde, corté ambos brazos del forajido acorazado de un sólo tajo, provocándole así una hemorragia mortal que le hizo retorcerse.

—¡¡¡Aaaaahhh!!! —Con su líder caído, el resto de los forajidos soltaron sus armas e intentaron correr; grave error, no tenía pensado dejar a nadie con vida.

—¡Corran! —La mujer intentó alejarse lo más rápido posible, sus pasos atléticos eran superiores al resto de sus compañeros. Sin embargo, cometió la tontería de darme la espalda.

—Hechizo de Fuego: ¡Gran llama! —Una bola de fuego negro salió disparada directamente desde mi espada, esta se desplazó hacia la forajida que intentaba escapar y sin más demora, terminó por calcinarla sin darle la oportunidad de gritar o apagar las llamas que la consumieron por completo.

 

De sus armas, armadura y ropa, no quedó absolutamente nada.

 

—¿A dónde van? —Los gemelos y el hachero detuvieron su escape.

 

El líder, por otro lado, aún se retorcía de dolor en el piso y poco a poco, el charco de sangre se volvía cada vez más grande.

 

—M-Miserable… ¡Te voy a matar! —Sin opciones ni resignaciones, el guerrero del hacha cargó tontamente hacia su muerte. No tuve que esforzarme en lo absoluto para clavar mi espada larga en su cuello justo antes de que sus gruesos brazos lanzaran el hachazo descendente.

—Sólo faltan ustedes. —Murmuré; al mismo tiempo, mi rostro ensangrentado me otorgó una apariencia intimidante.

—H-Hermano, ¿qué hacemos?

—No pueden hacer nada, van a morir.

 

No les di tiempo de conversar, rápidamente ataqué al primer gemelo regordete con un corte brutal directo al cuello. Este no supo ni qué le pasó, cuando sus sentidos hicieron el intento de reaccionar, su cabeza ya rodaba en el piso como una pelota recién inflada.

 

Nuevamente la sangre corrió a borbotones, manchando el resto del tabardo.

 

—A-Ah… —¿Qué palabras podía decirme al respecto?

 

Ninguna.

 

Matar personas era realmente fácil, no eran rivales para mí, nunca lo fueron.

 

¿Qué tan poderoso podía ser?

 

Una sonrisa se dibujó sobre mis labios, todo este entrenamiento y sufrimiento valió la pena.

 

Avancé a paso lento hacia el último de los bandidos que ya se había cagado en los pantalones, no reaccionó, parecía estar en shock por el horror que presenció.

 

—P-Piedad —murmuró mi oponente.

—No habrá piedad, tú no la tuviste con nosotros. —No había necesidad de usar mi espada, sujeté al gordo del cuello con mis gruesos dedos, posteriormente, lo levanté varios centímetros sin darle la oportunidad de respirar —. Hechizo de Fuego: Combustión.

 

Y justo antes de llevar el maná directo a mis manos, un suceso inesperado llegó…

 

—E-Espera… —Lily Astora levantó su mirada y abogó por la vida de su atacante, era un hecho insólito que no esperé bajo ninguna circunstancia.

—Lily, ¿por qué me detienes?, ellos querían hacer lo mismo con nosotros.

—Lo sé y no te diré que tus acciones estuvieron equivocadas. —Mi compañera trató por todos los medios el volver a pararse, sus frágiles piernas descubiertas lo dieron todo para mantenerse firmes.

 

Respiró profundamente y caminó hacia mí con una expresión adolorida; pude ver varios hilos de sangre resbalándose alrededor de su frente y mejillas. No lucía bien ni saludable.

 

—¿Entonces por qué me detienes? —volví a cuestionar, sin soltar al gemelo.

—Porque parecías estar disfrutándolo —respondió; su semblante mareado se desvanecía conforme sus pasos continuaban, aun así, se mantuvo firme hasta quedar junto a mí—. N-No soy tonta, Jaden, sé que hay personas que merecen morir por sus crímenes o ser castigadas. Pero disfrutar con la muerte no está bien…

—E-Eh…

 

Los pensamientos arrogantes que tuve y mi forma de actuar en verdad coincidían con sus palabras.

 

Ya sea por resentimiento y frustración, quería desquitarme con los ladrones para sentirme bien conmigo mismo. Lo que hice no fue justicia ni venganza en lo absoluto.

 

—H-Hechizo de Hielo: Venas frías. —Lily volvió a empuñar su varita y segundo después, una corriente helada rodeó los brazos del forajido que aún intentaba soltarse. Pude ver como sus extremidades se congelaban hasta quedar totalmente azules por la falta de circulación—. E-Este hombre no podrá usar sus brazos nunca más, ya tuvimos suficiente muerte.

—Bien. —Solté al lesionado ladrón y éste se arrastró como un gusano con sus codos y rodillas.

«Probablemente no volveremos a verlo nunca más».

 —J-Jaden… —Lily ya no pudo más, su cuerpo entero volvió a caerse hacia delante, pero en esta ocasión pude atraparla entre mis brazos. Para este momento el odio ya se había calmado—. Matar es inevitable, pero n-nunca debes sentir placer por ello, la vida es hermosa y frágil; silenciar una siempre es un hecho trágico que no debería ser celebrado.

«La vida es hermosa y frágil».

 

Nunca lo había visto de semejante manera.

 

Antes de conocer a Lily me la pasaba luchando de un sitio a otro, las peleas no pararon y mi percepción de la vida llegó a convertirse en una mancha gris, sin colores ni sonrisas. Sólo una falsa actitud positiva para no volverme loco por culpa de mi responsabilidad como el Héroe Oscuro.

 

Ver a Lily esforzarse y sufrir, me hizo entender que realmente las personas eran frágiles, pero hermosas por seguir adelante pese al dolor y los sacrificios.

 

—No te fuerces, ya no hay más forajidos por aquí.

—Gracias por salvarme, Jaden, e-eres muy fuerte. —La sonrisa apagada de Lily me hizo sentir culpable por mis sentimientos anteriores.

 

Hace menos de 3 minutos me encontraba matando a sangre fría sin ningún tipo de remordimiento. Y ahora, mientras la cargaba entre mis brazos y escuchaba su respiración agitada, comprendí que también la vida de Lily Astora era igual de sensible como el resto de la humanidad.

 

—Lo siento, Lily, debí haberte protegido mejor. Resultaste herida por mi culpa.

—N-No, no, yo debí ser más rápida…

—Y en cuanto a lo otro, perdón, en serio me dejé llevar por la furia. 

 

Dije la verdad.

 

Los dragones silenciosos me entrenaron para ser estoico en los combates y no dejarme llevar por las emociones. Este momento fue diferente a los demás, mi vida nunca estuvo en riesgo, pero nunca antes me había sentido tan asustado.

 

La simple idea de perder a Lily Astora me hizo perder los estribos.

 

—E-Está bien. —Lily rozaba la inconsciencia, sus ojos amenazaron con cerrarse—. ¿Me prometes que no volverás a matar a sangre fría otra vez?

—Sí —respondí sin dudar ni una sola vez—. Para un guerrero es imposible no matar, pero si llego a hacerlo, yo mismo cargaré con la responsabilidad de mis acciones. Esa será mi promesa.

—Ya veo… —Lily por fin se desmayó, sus ojitos terminaron por cerrarse y finalmente cayó bajo un profundo sueño.

 

Al mismo tiempo, las estrellas se posaron en el cielo, brindándonos un bello escenario que contrastaba con los cadáveres que ya acumulaban moscas volando alrededor.

 

Tomé nuestras cosas y cargué a Lily de regreso al poblado. No me importaba caminar durante la noche, pese a no tener cansancio físico mi cabeza sí resintió el estrés y como resultado, sentí una ligera migraña que me impidió pensar con claridad.

 

La promesa que hice no fue algo menor, cada vida tomada por estas manos será una cicatriz horrible que me arrastrará cada vez más al abismo de la soledad. Sin embargo, estaba de acuerdo con esta medida para no convertirme en un asesino desalmado.

 

El incidente de hoy fue un recordatorio permanente de que mis acciones debían ser heroicas, no impulsadas por el odio y la venganza.

 

—En verdad eres alguien diferente. —Verla dormir tan apaciblemente en mis brazos me hizo feliz, empecé a sonreír como un idiota y a ponerme colorado.

 

¿Estaba enamorado de Lily Astora?

 

No podía saberlo, apenas conocía el concepto de romance y como tal, mi percepción era inmadura.

 

Quería mantenerla a salvo, sonriente y feliz, deseaba estar con ella, no sólo por su atractivo físico, sino por algo más profundo que cualquier deseo carnal.

 

«“Siempre te felicitaré cuando logres algo bueno”».

 

Cada vez que recordaba sus palabras, mi corazón latía con más fuerza y mi tranquilidad incrementaba de manera exponencial.

 

Aún no comprendía mis sentimientos por completo, pero una parte de mí realmente deseaba que todo esto fuese amor…

 

 

 

A la mañana siguiente llegamos a Castelo.

 

Mi pobre compañera no se despertó en el camino, así que la dejé acostada sobre la cama de su casa. No me fue difícil ubicar su dirección, pues ella misma me la dijo durante una de nuestras charlas; abrí la puerta con sus llaves y posteriormente me dirigí al gremio.

 

Allí di el informe completo de lo sucedido.

 

A la recepcionista del lugar le alarmaron mis palabras y como prueba, mi ficha de aventurero tenía al ghoul que matamos registrado en la lista de oponentes derrotados.

 

—E-Esto no puede ser posible, los ghoul no deberían rondar por estos caminos.

—Fue una misión peligrosa, ¿se nos recompensará por esto?

—Claro que sí, nos aseguraremos de que usted y su compañera reciban una compensación monetaria. —La trabajadora social suspiró pesadamente y luego me pasó una bolsa de monedas más gruesa de la acordada.

—Esto será suficiente, mi compañera resultó herida en la cabeza y ahora descansa. En cuanto esté bien la traeré conmigo para que dé su parte del informe.

—Excelente, ¿algo más en lo que pueda ayudarlo?

—Sí, señorita, ¿me podría decir cómo actuará el gremio ante los avistamientos de zombis?

—Por el momento crearemos una nueva misión colectiva entre los habitantes de Castelo para enviar a los aventureros a cazarlos. Hablaré con mis superiores al respecto y veré si podemos tener la ayuda de la guardia; esto parece ser un problema realmente serio.

—Bien, muchas gracias por su atención, me retiro.

 

Salí del gremio y mantuve mi semblante directo en el cielo soleado.

 

Este problema parecía ser ajeno a mi encomienda con la diosa Eos y a la misma guerra contra los demonios. Después de todo, los no muertos se consideraban a sí mismos una facción diferente.

 

—Debería volver con Lily para ver si ya despertó.

 

Desde que viajaba con ella dejé mi triste hábito de hablar solo.

 

¿Cómo podía una persona cambiarme tanto en tan poco tiempo?

 

En fin, me regresé a su hogar tras una pequeña caminata, en el trayecto bostecé varias veces por la falta de sueño. No era la primera vez que pasaba una noche en vela y desgraciadamente, no será la última.

 

 —¿Lily? —Toqué la puerta dos veces, pero no recibí respuesta.

«¿Seguirá inconsciente?».

 

Abrí la puerta con la llave de reemplazo que mi compañera guardaba en su saco de aventuras. Afortunadamente la llevé conmigo por si este tipo de situaciones sucedía.

 

—¡Espera!

 

Y nuevamente pasó algo gracioso.

 

Al entrar, pude ver a Lily Astora en ropa interior; usaba un juego de lencería negro como su cabello y también había dejado la ropa ensangrentada en un cesto de madera que ubicó al fondo de la recamara.

 

Odiaba reconocerlo, pero verla en paños menores y con el rostro sonrojado me excitó más que nuestro encuentro con los slimes.

 

—E-Eh, lo siento. —Obviamente no lo sentía—. ¿Por qué no me respondiste?, si toqué dos veces.

—Porque me estaba cambiando; aún sigo mareada y no podía realizar ambas cosas.

—Yo creo que tú querías que te viera —bromeé con mi típica sonrisa picante, Lily me la devolvió y en lugar de cubrirse decidió caminar hacia mí.

—Tal vez tengas razón, pero quítate ese tabardo ensangrentado o no podrás volver a ponértelo. V-Ven, te ayudaré. —De nuevo me la regresó, Lily Astora sujetó el cuello del tabardo y lo levantó con sus pequeños brazos. No fue suficiente, así que yo mismo le ayudé para retirarme la prenda.

—Mi gambesón también tiene sangre…

—Habrá que lavarlo también. —El gambesón no fue tan difícil de retirar, los delicados dedos de mi compañera desabotonaron la prenda lentamente. Hasta que la camisa gruesa dejó al descubierto mi abdomen.

—¿E-En dónde dejo la ropa? —cuestioné, con las mejillas coloradas por su inusual atrevimiento. Lily definitivamente no era una santa, pese a tener nula experiencia en el romance.

 

Sin embargo, me negaba a quedar como un cobarde en situaciones como esta. Si ella tomaba la iniciativa, yo también le seguiría el paso.

 

—Mientras tanto, déjala en el piso. —Estar frente a frente con una chica en ropa interior, mientras que yo mismo tenía el torso desnudo, era una experiencia muy nueva. Ya había vivido algo parecido la primera noche que pasamos juntos, pero esto se encontraba en un nuevo nivel de intimidad.

 

Pues nos encontrábamos en su hogar.

 

—Jaden, ¿cuáles son tus intenciones conmigo? —Su pregunta me sacó de balance, no esperé que dijese algo tan complicado.

—M-Mis intenciones… —Realicé una pausa forzada para organizar mis ideas, pero de inmediato me puse firme y decidí dar un paso adelante—. Quiero estar contigo, Lily, h-honestamente yo no sé nada del amor, ¡pero quiero descubrirlo contigo!

 

No ganaría nada con indecisiones y falsas esperanzas.

 

En esta vida había que ser directos o la oportunidad podía esfumarse.

 

«Mejor pedir perdón a pedir permiso».

—¿E-Estás bien con alguien como yo?, aún si no puedo ser de ayuda en tus aventuras…

—No podría pensar en nadie mejor que tú. Lily, me gustas. —Lo dije, decidí probar en el camino y no quedarme pensando.

 

Tomé una decisión arriesgada y ahora sólo debía esperar la respuesta de Lily Astora.

 

—T-Tú también me gustas, Jaden, contigo he vivido emociones intensas que jamás creí experimentar. —La joven mujer en paños menores me rodeó con sus brazos y luego pegó sus pechos a la boca de mi estómago—. Aún es demasiado pronto para pensar en matrimonio y esas cosas… Pero si gustas podemos ser novios.

—Sí, creo que es lo mejor. E-Estas cosas requieren tiempo.

 

Nos separamos tantito para vernos a los ojos; sabía que tarde o temprano viviría una experiencia como esta, pero no creí que fuese tan pronto. Había tantas cosas por descubrir en esta nueva etapa que mi corazón ya estaba ansioso.

 

Lo siguiente fue un reflejo involuntario.

 

Acercamos nuestros rostros poco a poco, lentamente, mientras un sin fin de emociones se amontonaron dentro de mi pecho.

 

Entonces nos besamos.

 

Fue un beso rápido, mágico y lleno de algarabía que nos hizo quedar más rojos que un tomate.

 

«Dios, esto se sintió demasiado bien. ¿Cómo demonios había vivido mis días sin este nivel de felicidad?».

 

La profecía del Héroe Oscuro, la bendición de Eos y el Rey Demonio… Todo eso me dejó de importar durante aquellos instantes carnales que deseaba no terminasen nunca.

 

—Oficialmente somos amantes, ¿no es genial? —Lily Astora por fin recogió mi ropa ensangrentada y la colocó junto a la suya—. Imagino que viviremos juntos de ahora en adelante, ¿cierto?

—Esa es la idea, así podremos conocernos más a fondo y ver cómo encaminar nuestras vidas. P-Pero no nos adelantemos demasiado, disfrutemos por ahora. L-Lily, estaré bajo tu cuidado.

—Y yo bajo el tuyo, vamos a apoyarnos mutuamente para que lo nuestro pueda funcionar. —La chica por fin caminó a su habitación abierta y sin mayor pena se puso un vestido de una sola pieza color marrón—. ¿Cancelarás la renta de la posada?

—Sí, voy a sacar mis cosas de allí para traerlas a tu casa. Al menos podré ahorrar el dinero de futuras rentas para otros gastos.

 

Mientras hablaba, decidí ponerme una camisa de lino que guardaba en mi mochila de aventuras. Era más fresca y liviana que cualquier tabardo o gambesón, pero no me protegía en lo absoluto.

 

—Bueno, acondicionaré la casa para dejar tus cosas aquí. De todos modos no creo poder salir de aventura en una semana o dos por el golpe que recibí.

—Iré a cancelar la renta entonces, regreso más tarde. —Esta conversación casual sonaba muy irreal para mí, nunca tuve un hogar a donde regresar y en la mayoría de los casos, solía quedarme a la intemperie o rentando posadas solitarias.

 

El hecho de tener a una novia linda esperándome en casa casi me hizo llorar de nuevo.

 

—Claro, Jaden… Ten cuidado, estaré esperando.

 

Salí de la casa con una sonrisa de oreja a oreja, todo parecía ir bien y pronto mi encomienda final me permitirá convertirme en un héroe completo.

 

O eso me gustaría decir.

 

Tan pronto puse un pie fuera de mi nuevo hogar, una visión aterradora me regresó de nuevo a la realidad.

 

En la ventana inferior yacía un murciélago negro espiando a mi nueva amante, era el mismo familiar mágico que nos observó matando a los zombis el día de ayer. Esto no era ninguna coincidencia, ese miserable vampiro nos siguió todo el camino en silencio y justo ahora se dejó ver.

 

—Ha sido una escena muy conmovedora. —De repente, una voz tenebrosa me habló directamente por telepatía. El familiar emprendió el vuelo, pero la comunicación no se cortó.

—¿Quién eres tú?, no deberías espiar a la gente, es de mal gusto.

—Ya deberías saberlo, soy un vampiro. No es ninguna sorpresa para ti, ¿o sí, Héroe Oscuro?

—Me lo suponía. Pero si sabes quién soy, entonces ya sabes que no deberías meterte conmigo. No perteneces a las filas del Rey Demonio, así que no eres mi problema. Aléjate del pueblo y estaremos en paz.

—No puedo hacer eso, ahora que conozco tu punto débil no puedo dejar pasar esta oportunidad. Si te mato, entonces los nigromantes se unirán a mi causa. —Cuando dijo la frase “punto débil”, supuse rápidamente que se refería a Lily Astora, mi nueva amante.

—¿Entonces me declaras la guerra? Muy bien, acepto tu reto, no le pondrás un dedo encima a Lily. A ti y a todos tus seguidores los haré trizas sin piedad. —Por suerte, los vampiros técnicamente no estaban vivos, así que no sentía ni un poco de humanidad hacia ellos.

 

Eran aberraciones que desafiaban las leyes de la naturaleza, por esa misma razón, mi promesa con Lily Astora no aplicaba en esta ocasión.

 

—Ya lo veremos, Héroe Oscuro. Dentro de poco tiempo conquistaré a Castelo y entonces el Rey Demonio será el siguiente. —Tras esa última amenaza, la voz desapareció y la sensación ominosa se fue sin dejar rastro alguno.

 

Al parecer, los verdaderos problemas estaban a punto de comenzar.